Universo Bioshock

¡Buenas noches Gente 10!

Hace una semana me terminé la última entrega de una de mis sagas de videojuegos favoritas, Bioshock. Me encantan porque son videojuegos que lo tienen todo: amor, acción, conflictos morales, infinita imaginación tecnológica y mucha, muchísima crítica social.

Mundo Columbia (Bioshock Infinite):

Historia

La saga Bioshock es de juegos de disparos en primera persona con un guión de ciencia ficción digno de los mejores presupuestos cinematográficos de Hollywood. Las historias de la saga han interesado a más de un director, pero no ha habido productora que se atreva a representar en la gran pantalla historias tan críticas con el pasado de Estados Unidos.

Este videojuego, al igual que el Bioshock primigenio, está ambientado en las primeras décadas del siglo pasado. Nos presenta una realidad en la que la tecnología genera ciudades y modelos de convivencia alternativos en pleno crecimiento del capitalismo estadounidense. Es decir, cambian la Historia de la sociedad occidental moderna. En el caso de Bioshock I y II nos recrean escenarios de una ciudad suboceánica en ruinas por la propia ansia de conocimiento y poder de sus habitantes: la ciudad de Rapture. En caso de Bioshock Infinite nos adentramos en la ciudad volante de Columbia donde nos tendremos que mover un régimen fascista a la americana. ¡Todo ello, ya os digo, en los años 1900!

Me he propuesto no desvelar ningún detalle de las historias de estos juegos que me chiflan y tienen miles de detalles y secretos para comentar. Y estoy haciendo grandes esfuerzos para no seguir escribiendo porque seguro que me pillaría los dedos y soltaría algún spoiler. Sólo voy a decir que lo que más me gusta de la saga es que critica desde muchos flancos distintos el modo en el que nació el capitalismo voraz del sigo pasado. La regulación del I+D, la falta de moralidad y la ambición sin límites de los más poderosos, el dogmatismo económico de masas y el progresismo fingido son algunas de las perlas que se nos revelarán a lo largo de las historias, y sobretodo en sus majestuosos finales.

Crítica

Aunque son juegos de recorrido marcadamente lineal (muy alejado de los sand-box) dan una razonable sensación de libertad, y el mundo que recrea está tan bien diseñado que te quedas anonadado con la ambientación histórica. Cada minuto que pasa quieres saber acerca de la proto-ciudad en la que estás. Diseño de ambientación, escenarios y personajes le pongo un 10 redondo a todos los de la saga. Las historias me gustan tanto la de la ciudad de Rapture (Bioshock I) como la de Columbia (Infinite). Pero no me olvidaré de la sensación de impacto del final del Bioshock I, aunque el Infinite también resuelve bastante bien la faena de historia en la que se metieron. Del Bioshock Infinite lo que más me gustó fué la jugabilidad y las luces. Del Bioshock I lo que más me marcó fué el malo (creador de Rapture), los Big Daddys (unos gigantes con los que mejor no meterse) y las Little Sisters.

Les dejo con unos vídeos de ambos juegos para que vean en los mundos en los que he estado metido más de diez horas de mi vida en cada uno.

*Nota_1: He de decir que lo que más me gusta es pasear por los escenarios una vez me he cargado a todos los enemigos.

*Nota_2: Aún no he empezado el Bioshock II. Es un juego cuya historia profundiza en los pormenores de la ciudad subacuática de Rapture, pero como intuyo que no va a desarrollar mucho más de la trama principal lo he dejado para otro momento.

¡Más historias jugonas Gente 10!

 

Mundo Rapture (Bioshock I y II):

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