10 SECRETOS DE LOS MERCADOS AUTORREGULADOS

¡Saludos Gente10! Vamos a hacernos un par de preguntas que nos pongan a tono en el tema de la economía:

  • ¿Por qué unas empresas que empiezan siendo pequeñas crecen hasta el infinito (Zara, Mc Donals, CocaCola,…) y otras permanecen siendo “la tienda de la esquina” o quiebran a la menor sacudida económica?
  • ¿Por qué una gran marca puede “pedir prestado” el dinero que quiera para invertir y nosotros como ciudadanos no podemos acceder a préstamos con unos intereses razonables?
  • ¿Por qué las cosas tienen el precio que tienen?

En este tema que hemos abierto vamos a sacar a la luz algunos de los secretos de los mercados autorregulados.

Para los que no estén muy metidos en el mundo de la economía, los mercados financieros son entornos donde se realizan grandes transacciones de dinero en función de tres condiciones emocionales básicas: Confianza, ambición y miedo. Por eso el precio de las cosas no es riguroso ni constante, porque depende de las emociones de quienes invierten. Tradicionalmente los mercados se han regido por normas y leyes que controlan las inversiones para que no haya grandes inestabilidades en el sistema (como el encarecimiento del petróleo o del armamento, que pueden desestabilizarlo todo). Pero, a lo largo del siglo pasado, EEUU como potencia económica indiscutible generalizó la ideología de que liberalismo económico es lo único que puede llevar a la prosperidad.

Dicho esto, todos sabemos que los países anglosajones siempre se han caracterizado por defender su opinión como la única razón indiscutible en política internacional. Además, EEUU y Gran Bretaña nunca han tenido que hacer demasiado esfuerzo para imponer sus reglas. Pues así es cómo se generaliza en el mundo la creencia de que la prosperidad sólo se puede alcanzar creciendo indefinidamente. Y cuando decimos crecer queremos decir:

-Que cada día se construyan más casas aunque no aumente la población y aunque hayan muchas vacías en perfecto estado.
-Que cada día haya más dinero en circulación y que las cosas sean cada día más caras.
-Que las fábricas de coches nunca dejen de funcionar.

-Que nunca deje de extraerse petróleo y que éste cada día cueste más. (aunque ahora estamos viviendo combulsiones relacionadas con la competencia de empresas energéticas y por un próximo cambio de modelo energético).

El liberalismo económico se basa en la “desregulación”, o lo que es lo mismo, la eliminación de leyes que controlen la economía. Esta línea de pensamiento confía en que los inversores actúan por el bien común; es decir, que invierten en empresas que van a ser buenas para la sociedad, y que por ello darán beneficios. Según esto parece lógico creer que los mercados a gran escala son estables, porque los movimientos de dinero a pequeña escala (acciones e inversiones en empresas) mejoran la sociedad. Entonces se crea la noción de “la autoregulación de los mercados” para generar confianza en los ciudadanos e inversores, que quiere decir en resumidas cuentas que:

1. No hay suficientes tontos ambiciosos participando en bolsa como para que se desplome.
2. La bolsa es como un ser con inteligencia propia cuyo único objetivo es crecer (es decir generar más dinero), y como no es tonta y no se va a desplomar.

3. Hay una mano oscura que mueve grandes cantidades de dinero sólo para arreglar los despropósitos de los tontos ambiciosos, y volver a estabilizar el sistema.

Por eso los liberales consideran toda ley que controla los movimientos financieros como “intervencionista”, porque poner leyes financieras para un liberal es sinónimo de desconfianza. Y por eso también en los periódicos se habla de “los mercados” como una entidad incomprensible e inabarcable con voluntad propia;
Desde siempre se ha intentado que la economía sea un tema inalcanzable para el ciudadano medio. Por eso desde AGente10 nos hemos propuesto enumerar 10 puntos que nos aclaren cómo se “autorregulan” los mercados.

10 SECRETOS DE LOS MERCADOS AUTORREGULADOS

 

Secretos mercados autorregulados

Aquí explicamos algunos de los mitos sobre los mercados autorregulados.

Los mercados fomentan los monopolios, bipolios y oligopolios. Nunca ha existido un ecosistema de competencia sana como postulaban los grandes teóricos del capitalismo del siglo pasado. Cada empresa que encuentra un nicho y se quiere apropiar de él, va a intentar destruir a toda su posible competencia por todos los medios. Estos medios pueden ser por ejemplo influenciar a los gobiernos para que legislen a su favor; desestabilizar los mercados para mejorar su posición; o hacer campañas mediáticas de mentiras para cambiar de golpe la visión de los ciudadanos sobre dicha empresa.  Los fenómenos de bipolios u oligopolios se dan únicamente cuando existe cuota de mercado para todas las empresas involucradas y/o entre todas generan valor añadido. Sólo en esos casos se suavizan las estrategias de competencia agresiva. Lo que nos lleva al siguiente punto.

Los mercados tienen distintos escalones de financiación y competencia. Un zapatero artesano no compite con Nike ni se financia igual. Todos sabemos que hay mucha legislación para proteger a las grandes compañías de los peligros que constituyen millones de ciudadanos con alta formación y alta tecnología en sus manos. Hoy día cada uno de nosotros podríamos competir por pequeños nichos con cualquier gran compañía. Y si todos lo hiciéramos sería como si a un oso lo enterrara una montaña de hormigas. Así pues, los mercados y los gobiernos se ponen de acuerdo para desbancar a la “pequeña competencia” de un pisotón.

La información económica relevante sólo se puede ocultar o retrasar su difusión. Nunca encontraremos información importante ni actual en los periódicos ni en la televisión. SI todos tuviéramos información actual e importante sobre la economía los mercados serían una montaña rusa continua.

La banca y los mercados siempre ganan. Si alguien se hace millonario con operaciones bursátiles es por que al sistema económico le compensa. Aunque no le compense al resto de ciudadanos que habitan dicho sistema económico. El sistema económico de mercados actual busca ante todo prevalecer y crecer, es decir, que se siga imprimiendo cada día más dinero, aunque sea pasando por encima de los ciudadanos y su futuro.

Si creáramos una nueva moneda y se extendiera su uso, al final se convertiría en una moneda más en el mercado bursátil.

Nadie puede prever lo que le va a pasar a la economía en dos años. Los organismos económicos internacionales sólo supervisan y parchean el sistema cuando se requiere. Las previsiones que nos ofrecen estos organismos sólo están hechas para generar confianza en la ciudadanía. Las previsiones de las grandes empresas multinacionales suelen estar más acertadas, pero en gran parte se debe a que estas compañías, por su poderío económico, pueden propiciar que se cumplan sus propias previsiones.

Las grandes empresas que dominan los hilos económicos del mundo tienen el poder de cambiar en muy poco tiempo nuestras condiciones de vida, pero no hay nada que se pueda oponer a la fuerza de un movimiento coordinado de toda la población (un puente de piedra no puede ser derribado por un tanque pero sí por cien soldados marchando con ritmo militar).

Es imposible hacer un modelo (y menos una fórmula) del comportamiento de los mercados. Aunque haya muchas teorías sobre las tendencias de compra/venta, ni con el análisis técnico ni con el fundamental se pueden prever los movimientos. Por eso es tan importante para los inversores a corto y medio plazo tener continuidad en su estado anímico, para reevaluar continuamente sus análisis sin picos de ansiedad.

El valor del dinero es relativo. Aunque los números nos den el precio de un euro (por ejemplo 1€  = 1 pan) , ese precio está agarrado a una valoración subjetiva. Si muchas personas compran y venden un producto por ese precio entonces, en la práctica, dicho precio se acerca a ser objetivo. Un ejemplo extremo típico se dio en Alemania con la hiperinflación de la moneda del imperio alemán durante la república de Weimar. Por varios detonantes en la regulación de los tipos de cambio y en el sistema productivo del país, durante esa gran crisis se dice que los ciudadanos tenían que llenar carretas de dinero para ir a comprar alimento básico para sus familias.

El crecimiento de la economía y el aumento de la riqueza se basan en esconder la deuda debajo del dinero. Los mercados son como una mesa de póker.
1. Cada día hay más dinero en la mesa y menos jugadores.
2. El mayor volumen transacciones se dan por análisis de conductas de los jugadores, no por análisis de probabilidad matemático.

3.La parte más importante del juego es cómo escondes las cartas y cuáles escondes, no las que enseñas. En los mercados lo que se esconde con habilidad es la deuda.

¡Más economía para todos Gente10!

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