Jóvenes. Genios del Marketing. (2ª parte)

Saludos Gente10. ¿Sabías que si has nacido en la década de los ochenta tienes todas las cartas de ser uno de muchos genios del marketing de nuestra generación? ¿Sabes que factores como tu poder adquisitivo y tus hábitos de consumo pueden cambiar totalmente la sociedad en la que viviremos dentro de veinte años?

En los últimos años, gracias a Internet, las redes sociales nos identifican en la navegación y los buscadores recopilan diariamente datos de nuestros intereses. Con ello se han desarrollado nuevas estrategias de marketing que se centran en clientes potenciales con perfiles mucho más definidos que antiguamente. Así las marcas consiguen acceder mejor a sus compradores sin asustar o molestar a gente que es muy difícil que compre el producto en cuestión.

De este tema hablamos largo y tendido en el artículo anterior Jóvenes. Genios del Marketing.

Jóvenes empobrecidos, pero poderosos consumidores.

La estrategia del “todo gratis” nació justo cuando los nacidos en los años ’80 empezábamos a constituir una masa crítica de posibles compradores con autonomía en el consumo. Poco a poco fuimos dejando de depender de nuestros padres para comprar, y las marcas empezaron a amoldar sus modelos de negocios a nuestra forma de elegir.

Actualmente la generación de los ’80 además de ser muy críticos con las campañas publicitarias tiene un poder adquisitivo muy ajustado, por lo que está claro que una de las claves de los productos que adquiriríamos con orgullo y presumiríamos de ellos es que debían de ser gratis o costar más bien poco. Empresas como Google, Sotify, Ryanair, Facebook o Twitter han sabido jugar muy bien estas cartas. Un ejemplo claro es la estrategia de servicios a tres bandas de Google, que es muy representativa del negocio del todo gratis. Si te interesa saber las bases de cómo funciona la estrategia de servicio a tres bandas de Google picha aquí:

“¿Cuánto sabes sobre Google?”

Genios marketing 2

¿Cómo está evolucionando nuestra cultura de consumo?

Si entendemos que los nacidos en los ochenta fijamos el ritmo y la letra del márqueting actual ¿cómo va a seguir evolucionando las formas de consumo y de publicidad si el negocio del todo gratis es el único que funciona con la nueva generación de consumidores?

Centrémonos en la masa crítica que va a llevar las riendas de la opinión sobre los productos hasta el 2035; los nacidos en los ’80 y los ’90 que casi todos rondan los 30 años. Vamos a fijar tres posibilidades ligadas a la evolución del poder adquisitivo de esta masa crítica de consumidores:

Escenario nº1. El poder adquisitivo de la mediana edad sube

Muy poco probable. Si ocurre, sólo un pequeño sector de la población se beneficiará de unos salarios que les abrirá las puertas a un estilo de vida consumista estilo los ´90. Probablemente el perfil de este nuevo ciudadano pudiente tendrá ciertas cualidades de formación o de experiencia laboral  los mercados remunerarán con mucho gusto.

Si la masa de nuevos consumidores se dividiera en dos partes, la que tiene poder adquisitivo medio-alto y la que tiene un poder adquisitivo menor, entonces se crearían dos líneas de negocio y de estrategias de venta. Vamos a intentar ponerles nombres representativos a los dos roles diferentes de compradores:

  •  La filosofía del comprador exclusivo:

Los avances tecnológicos que nos traen empresas expertas en innovación como Apple o Tesla en este futuro sólo estarían destinados a las minorías con mayor poder adquisitivo. Este seríta el nicho donde sobrevivirían las antiguas estructras empresariales basadas en la inversión en diseño y procesos industriales para después rentabilizar el producto a lo largo de los años. Los modelos de negocio y de publicidad orientados a estos clientes serán similares a los de los ’90 pero para público más exclusivo.

  • La filosofía del comprador colaborativo:

Internet y el abaratamiento acelerado de una infinidad de tecnologías así como la facilidad de acceso a la formación y la información pondrán en nuestras manos soluciones innovadoras a muy bajo coste. Las plataformas de software libre y demás tecnología abierta generarán todo tipo de productos de bajo coste que se venderán en un mercado “secundario” que no necesitará de las antiguas redes empresariales. Estas tecnologías no serán tan innovadoras pero se beneficiarán de una red de usuarios activa y muy productiva.

Una persona con un ordenador, una impresora 3d y conocimientos específicos de diseño puede montarse una empresa de fabricación de piezas especializadas de cualquier tipo. Sólo necesitaría una plataforma donde compartir y obtener información valiosa sobre su producto. Ya existen bases de datos enormes donde diseñadores, informáticos, ingenieros, técnicos y sanitarios comparten información gratis o pagando cuotas. Esta realidad podría hacerse más frecuente y extenderse a otros campos.

El símil empresarial de estas dos realidades de venta y consumo lo expresa perfectamente las plataformas de creación de aplicaciones y posterior venta de Apple y de Android. Aunque aún los poderes adquisitivos de los compradores no son tan diferentes, no hace falta pensar mucho para observar los públicos tan distintos a los que se dirije la venta y los métodos opuestos de creación de aplicaciones.

Escenario nº2. El poder adquisitivo se estanca.

Si la gran mayoría de los consumidores entre 30 y 40 años ve cómo su poder adquisitivo deja de crecer, después de la gran caída de la recesión, las premisas del capitalismo tal y como lo conocemos habrán recibido un golpe crítico en sus bases de oferta-demanda.

En esta realidad los consumidores comenzarían poco a poco a ver nuevas formas más rentables de adquirir productos. La filosofía del consumidor de “hay que ahorrar siendo listo” se unirá a la decepción que ya muchos acarrean con ese sistema económico que antes todos idolatraban y que ahora con la crisis les ha dado la espalda.

Habría una convivencia incómoda entre grandes empresas y pequeñas cooperativas cuya función será crear comunidades autosuficentes que reduzcan los gastos de sus miembros. Las grandes corporaciones tradicionales ya consolidadas serán las únicas empresas de la vieja escuela que sobrevivan al largo plazo y harán malabarismos de marketing y de búsqueda de nichos para mantener el consumo de la población en niveles rentables.

Escenario nº3 Empobrecimiento general de la mediana edad.

¿Es posible que las personas con más energía para trabajar, con formación mejor y más actualizada, y con ideas para renovar el sistema vea como se reduce su potencial de consumo?  Antes de pensar en las consecuencias de este caso hipotético hagamos un esfuerzo para pensar en las causas por las cuales el sector de la población con mayor potencial de trabajo y consumo se topa con la rareza de ser cada día más pobre.

Las causas del empobrecimiento general podrían ser una o varias a la vez:

-Causa del empobrecimiento nº1. Las grandes corporaciones al no saber responder a los mercados financieros y de consumo (esto es oferta y demanda de deuda y de productos de consumo) pueden intentar salvar márgenes de beneficios reduciendo cada vez más los sueldos de sus empleados.

-Causa del empobrecimiento nº2. Las grandes corporaciones no saben implementar la tecnología avanzada en sus empresas ni a técnicos especialistas como responsables. Muchas de ellas podrían preferir tener como directivos a gente de más de 60 años por motivos como que “son gente fiel y de confianza” o porque “tienen muchos años a sus espalas”, en lugar de tener responsables con la mitad de edad y con la mitad de sueldo (que seguiría siendo cuantioso) que ellos, y claramente una preparación mucho más actualizada para llevar las riendas. No olvidemos que la mala gestión lleva a pinchazos empresariales y de nuevo al dilema de bajada de sueldos o despidos masivos.

-Causa del empobrecimiento general nº3. Las autoridades públicas pueden seguir confiando que los conglomerados y los lobbies son los mejores asesores sobre política financiera, económica y social.

Gente10, no os asustéis con los “porqués” de esta rareza que sería una generación de trabajadores y consumidores perdida. El escenario que se presentaría es poco motivante si lo vemos desde la óptica neoliberal de los años ’90. Pero si intentamos analizar la situación desde un punto de vista práctico veremos que los que sepan adaptarse a los nuevos paradigmas económicos no tienen nada que temer.

Del comprador colaborativo al “prosumidor”.

En el anterior apartado aclaramos cómo las personas con menor poder adquisitivo tienden a ahorrar y a compartir bienes. Pues bien, un paso más allá del consumidor colaborativo está el productor-consumidor, un nuevo grupo socioeconómico que el sociólogo estadounidense Jeremy Rifkin apoda con el nombre de prosumers. Estos constituirían un nuevo agente económico que serían capaces de abarcar gran parte de la producción que tradicionalmente estaba acaparada por grandes multinacionales capaces de dispersar sus factorías donde donde la mano de obra estuviera más barata.

Impresoras 3d, captadores de energía solar y eólica, Internet y las nuevas y potentes herramientas de computación son tecnologías cada año más baratas. Estas herramientas nos darían la llave para aumentar nuestra autonomía económica desde nuestra propia casa si conseguiéramos establecernos como productores consolidados especializados. Si proliferara esta forma de empresa podríamos asistir a una nueva era en la que la economía se fragmentaría en “barrios económicos” autosuficientes y casi independientes, donde las decisiones de las grandes corporaciones tendrían un papel reducido o nulo. Nótese que estos barrios e comercio no serían físicos como en los poblados medievales, sino virtuales, aprovechando las ventajas de la conexión en red. La tendencia hacia un internet global y homogéneo pasaría a la historia y pasaríamos a tener muchos “Internets” divididos y unidos por intereses y culturas. Serían barrios complejos en cuanto a la cantidad y variedad de servicios que incluirían. Además estarían compuestos por individuos o microempresas autónomas que intercambiarían servicios en red y podrían estar a miles de kilómetros de distancia. Gracias a las nuevas herramientas de traducción automática es muy posible que ni si quiera el idioma sea una barrera.

El reinado del prosumidor

Pongamos unos ejemplos de ciudadanos que podríamos ser nosotros dentro de veinte años. Así ilustraremos mejor este supuesto tan alejado de la realidad neoliberal en la que nos encontramos:

Nueva red de energía.

Una familia decide instalar el triple de placas solares fotovoltaicas de las necesarias para su casa, simplemente porque tiene espacio de sobra. El excedente de energía lo inyecta en la red eléctrica de un pueblo vecino que, al estar en la ladera de una montaña mal orientada, tiene menos horas de luz solar. Los vecinos de este pueblo a su vez ayudarán a la familia a alcanzar el confort energético adecuado en invierno, cuando hay menor radiación solar, mediante captadores eólicos.

Nuevos servicios y producción en red

Un ingeniero industrial y un diseñador 3d se alían e invierten en maquinaria de escaneado e impresión 3D. Crean una empresa de repuestos sintéticos de alta resistencia para que los usuarios no dependan de las marcas para arreglar sus aparatos. De esta manera los fabricantes dejan de tener la exclusividad de la fabricación de piezas y los consumidores no tienen por qué tirar a la basura un artículo que funciona y que pueden reponer sus piezas siempre que lo necesiten. Se reduciría el consumo de productos nuevos, pero se demandaría más técnicos especialistas.

Profesionales internacionales en casa

Un cirujano especializado en técnicas de cirujía avanzadas atiende desde su casa en España a pacientes en México D.F. gracias a que en la clínica mejicana han invertido en tecnología holográfica y brazos robóticos. El cirujano trabaja desde su casa en una mesa que recrea de forma precisa y tridimensional al paciente que tiene que intervenir, mientras en Méjico los brazos robóticos imitan a la perfección los movimientos del doctor. Por la tarde este cirujano tiene tiempo para desarrollar su faceta como escritor. Además, éste edita y publica sus libros por Internet sin depender de las antiguas editoriales.

Gente10, conocer los productos que nos convienen según nuestro poder adquisitivo marcará la diferencia entre un consumidor inteligente de un consumista del siglo pasado.

¡AGente10 os desea inteligencia comercial infinita!

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